Si estoy cerca de ti

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Si estoy cerca de ti

Mensaje por Minos el Lun Abr 25, 2011 11:03 pm

Innombrable enemigo
te habrías ahorrado
muchísimos insultos
si desde un principio
siendo consecuente
hubieras comenzado
por chingar a tu madre
.

José Joaquín Blanco

Mi cuerpo, completamente destrozado por los electrochoques sangraba. Sentía que me había roto algo, pero poco me importaba. A decir verdad, no me importaba nada en ese momento, ni siquiera recordar el porqué había llegado allí. Estaba enojado y riendo al mismo tiempo. Una podría esperar al menos un momento de la vida tener alguien en quien confiar y poder decir "Oye, me siento así...Ayúdame.." Pero yo soy un peligro inminente para el mundo. No sé controlarme, no me interesa...Alguna parte de mí perdió el interés y como que eso de andar de un lado a otro encariñándome con las personas me resulta... absurdo.

Los sentimientos me resultan absurdos y más absurdo me resulto yo, cuando he vivido la mitad de mi vida con ese dolor tan latente que me hace querer destrozar el mundo. No entiendo de amor de parejas, no sé cómo se hace. De lo que entiendo es de amor ...¿filántropo? Tengo una cicatriz en el alma muy profunda que nunca -reencarne mil veces -se me quitará. No quiero... no puedo renunciar a él. No... No puedo... En mis más dulces delirios es lo único que me sostiene.. quien realmente me ha conocido como soy. Como lo amé...

Los enfermeros tenían rato que se habían ido, después de golpearme, creía, no entendía bien. Todo mi cuerpo estaba sangrando..yo estaba lleno de ese precioso líquido vital y …La verdad no recordaba porqué tenía tanto afán por a sangre.. tanta necesidad de verla. Quizá porque aún no me creía que estuviera vivo.–Jee… –rompí mi muñeca al jalarla para sacarla del grillete que limitaba mi mano, aprovechando la sangre, como un… ¿ayudante?, moviéndome con desesperación, sin cuidado alguno siquiera para poder salir con proeza. No es digno de mí hacer algo evitando el daño o el mayor dolor. Mientras más dolor sienta, mejor me siento. Es una manía que tengo... Un dolor que no puedo superar porque no... ¿No quiero? –Claro… –fruncí el ceño, en esa personalidad cabreada que me hace despotricar contra él. Y es que podría pensar que el odio podría servirme para deshacerme de su recuerdo.. pero no sé odiarlo, no puedo, no me nace; es un arma de doble filo que me abofetea cada vez que le pienso –Y como siempre, te importo una soberana mierda… –zafé mi otra muñeca, sangrante, llevándome parcialmente un poco de piel en ella. Hice una mueca de asco, mirando el reguero de sangre. A decir verdad tengo otra manía con insultar las cosas... me hace sentir...de una manera patética, que estoy en control de la situación; que soy yo el superhéroe. Trastabilé un poco, con la mirada rojiza debido a que la sangre también había escurrido dentro de mis ojos; mientras caminaba quitado de la pena como si turisteara y desconecté de un solo tajo la maldita máquina esa. –Y como siempre, el único herido soy yo ¿Estás satisfecho? –comencé a hablarle, bastante molesto. Siendo consecuentes, es mi necesidad más vital. No quiero olvidar, quiero recordar. Yo sé que tú exististe...Porque espero que lo estés, maldita sea… –pateé una charola de plata, con varios utensilios; provocando un ruido ensordecedor bastante chilante. Eso me recordaba que estaba libre de cocaína al menos desde que… diantres, no recordaba.

Me quedé parado allí, sin haber sentido nunca antes tanto odio hacia mi persona. ¿Cómo he sobrevivido a mí mismo tanto tiempo? Me pregunté, pateando lo que tenía a mi alcance, sin preocuparme mucho el ruido. –¡MALDITA SEA! –arremetí contra la pared, aventando todo lo que encontraba a mi paso, importándome un soberano pepino el dolor en mi muñeca. “No valías lo suficiente…” –TÚ, CÁLLATE – “Uy, me lo dice el niño que fue incapaz de poder controlarse lo suficiente para que él te dejara. Me encantan tus amenazas…”–Ujmmg… juegas sucio, eh? –estampé la mano de la muñeca rota en la pared, irritado. –Pues yo también puedo –sonreí de lado, dejando que mi cabello se desparramara al frente, con esa sonrisa psicótica de lado –No serás el único con derecho a… –comencé a murmurar, tomando una navaja del suelo, causándome algo de asco la sangre del suelo; y empezando a cortar mi brazo derecho, lleno de más marcas similares. Las recordaba.. al menos algunas, tengo memoria selectiva. Ja, cómo si de algo fuera a servirme eso... A mantenerme vivo, creo... Sí, quizá por eso desarrollé esa capacidad, ese bello don de poder borrar de mi disco duro lo que más dolía...Pero es bien sabido que las cosas que mayormente causan un impacto profundo en la psique, se quedan allí, por siempre: Imborrables..–¿No se siente bien , verdad? –dije, profundizando la herida, empezando a dejar de escuchar esa voz tan molesta...ganando un poco de incomodidad –Sí, eso pensé… –sonreí de lado, tirando la navaja, comenzando a caminar.

La sangre en mi brazo escurría.. aunque parecía más mi ropa, completamente roja. La verdad la sangre a veces me da lo mismo...pero en esos momentos, ayuda a calmar mi ira. Aunque es bien sabido por mi psique y por mí que, en materia de su recuerdo, después de la ira o cualquier emoción, viene la depresión... el abandono, el dolor... él... y después...

Despues de él., no hay nada...




Última edición por Minos el Sáb Mayo 21, 2011 2:50 am, editado 1 vez
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Re: Si estoy cerca de ti

Mensaje por Kaworu Nagisa el Miér Abr 27, 2011 8:06 pm

Se aburría mucho allí. No había nada interesante y los días ya se le hacían monótonos. O no había visto nada, o en ese lugar no había nada interesante que ver. Vagaba siempre por los pasillos, sin rumbo y aveces sin interés, sin embargo ése día no esperó encontrarse con aquél olor penetrante que tanto le atraía: sangre. Siempre le agrado, incluso su sabor. Decidió, en un impulso, seguir el olor y a cada tiempo que se acercaba esuchaba gritos y golpes.

Todo esto lo guió hasta la sala de electrochoques. Al entrar ahí observo a un sujeto y la verdad lo primero que vio en el fue la sangre caer por su brazo, sus manos rotas... La verdad, estaba cubierto de sangre. Lo analizó rápidamente con la mirada y pareciera que había mandado todo a la mierda. Esas cortadas se las había hecho él mismo?

Para ser francos sentía algo de pena por la condición en que se encontraba y dedujo en seguida que debía de tener algún problema serio de depresión, tal vez psicópata... No lo sabia y no le interesaba meter la nariz en ello.

Se acerco, a paso calmado y sin inmutarse por la sangre, hacia el sujeto - Dejame ayudarte - Ofrecio su ayuda porque simplemente le nació decir aquello. No iba a decirle un "Necesitas ayuda?" debido a que eso seria una pregunta totalmente idiota. Francamente le preocupaba un poco la situación de ese chico.
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Re: Si estoy cerca de ti

Mensaje por Minos el Jue Abr 28, 2011 3:41 am

Caminaba sin muchas ganas, algo perdido en mis pensamientos. Algo que nunca he logrado comprender es el cómo a veces me las ingenio para sobrevivir a mí mismo. De repente estaba cansado… pero vale, eso es coherente si se tiene en cuenta que uno no ha probado bocado en un tiempo considerable…

Mesé mis hebras, algo enojado con ese sentimiento de cansancio. Odio, en verdad ODIO sobremanera que mi propio cuerpo “me traicione” –no se le puede llamar de otra manera –de esa forma tan odiosa que tiene para manifestarme su absurda debilidad. No me soporto, no me he soportado –subsisto a mí mismo –en todos estos diecisiete años de vida y no pienso soportarme nunca. No sé cómo se hace… no me entra en la cabeza tener tanto odio hacia mí mismo y seguir viviendo. Caminaba sin sentido, pero pronto caí en la cuenta que estaba rondando la habitación en círculos, ya que no encontraba la condenada salida. Eso me enfureció otro poco, pero decidí no despotricar tan abiertamente. Golpeé con mi muñeca rota la pared de nuevo, sintiendo que la ira se apoderaba de mis venas… No me interesaba si la sangre en ese momento se me acababa o qué carajos. Quería desaparecer de allí en ese momento. –Pero fue el único que te recibió con los brazos abiertos, ¿no? – apreté los labios, sintiendo que iba a arremeter de nuevo contra algo –Cierra…tu puta boca… –encabritado, soy más peligroso que una rinoceronta sin cría.. literalmente hablando. –¡Ah, pero claro! Como siempre, tenías que meter la pata…¿No sabes hacer otra cosa con tanto talento, eh? –lleve mi diestra a la cabeza, realmente comenzando a entrar en mis trece. –¿Y tú qué puta mierda sabes? –contesté casi con un gruñido, terriblemente enojado conmigo mismo. Sí, ya sé lo bueno que soy metiendo la pata. ¡Ya lo sé! ¿Tenía que estármelo recordando?

Me quedé mirando la pared, con rastros de sangre, con algo de ¿indiferencia? Mis hebras caían hacia el frente, cubriéndome la vista. A ciencia cierta nunca dejo que dejen al exterior mi mirada. No me gusta.. detesto que me miren –quizá sea el complejo de superioridad –no sé. Pero en lo que a mí respecta, no son dignos de dirigirme la mirada. Irónicamente, yo jamás me sentí digno de él. Inspiré profundo, aguantándome las ganas de estampar el otro puño, ya que alcé la vista con brusquedad cuando escuché pasos…sintiendo la ira de nuevo bullir en mi sangre. Nunca me ha gustado dar lástima. Tampoco soporto que nadie más se entrometa en mis asuntos o que intente saber qué carajos tengo cuando ni yo mismo lo sé –¿Complicado, no? –. Odio que me miren, odio que se me queden viendo como si nunca en su estúpida vida hubieran visto sangre.

¿Ayudarme? –esa palabra sólo encendió más mi –de por sí inestable –ánimo fiero, mirándolo –en caso que mis hebras pudieran dejar relucir mis ojos; aunque supuse que sentiría el peso de la misma –con intensidad, como si quisiera atravesarlo con ésta. Odio esa palabra ¿Ayudarme? ¿A mí? ¡Por favor! Cómo si yo no supiera lo que se necesita para eso… Sonreí de lado, volviéndose filosa mi sonrisa –¿Ayudarme? –reí con sarcasmo, dando un paso al frente –¿Y qué mierda puede hacer un tipo como tú…? –siseé enojado, sin dudar en estampar su cabeza contra la pared. Pero eso sería en un rato…

Primero debía calmarme … en caso que no me diera más motivos de acribillarlo en la pared.
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Re: Si estoy cerca de ti

Mensaje por Kaworu Nagisa el Jue Abr 28, 2011 9:25 am

No se inmutó por la mirada de odio, estaba acostumbrado a ella y nunca alguien le habia hecho sentir algo. Mucho menos se inmuto por la sonrisa que dio, al contrario, suspiromuy tranquilo, al parecer debía explicarlo con palabras. - Para empezar estas cubierto de sangre y no es bueno que sigas sangrando así. - Hablo directo y relajado, a pesar de que sabia que seguro ese sujeto iba a matarle no tenía miedo o algo que se le pareciera.

- Escucha no voy a preguntarte nada. Lo que quieras decir o no va por tu cuenta. - Hablo sereno, pero preparado para cualquier golpe. A vista se notaba que el tipo no estaba cuerdo y debía de ser otro tipo de interno, debido a su tiempo en el lugar pudo analizar que habían 3 clase de internos y éste debía de ser de los más peligrosos, pero aun así nunca le tuvo miedo a encuentros con éste tipo, tal vez porque, hasta ahora, ninguno le había hecho daño.

- Tranquilo, mi intención no es venir a acosarte con preguntas. Solo quiero ayudarte, esas heridas pueden empeorar. - La verdad nunca fueron aquellas sus intenciones. Si quería hablarle de sus problemas, cosa que dudaba mucho, escucharía aunque no diría mucho, tal vez nada y no porque lo ignorara o algo así, sino porque consideraba que decir algo a lo que no se sabe, pues mejor no decir nada y solo escuchar. No quería meterse tampoco y tampoco hacerlo sentir así. Podía irse y dejarlo ahí, pero no era una opción en su mente. Ahora que lo pensaba, no sabia por qué quería ayudarlo y tampoco le interesaba.

Sus ojos miraron directamente a los contrarios y luego empezaron a mirar la sala con toda tranquilidad. Después de poco tiempo sus ojos volvieron a los opuestos. Tal vez no tenía miedo a mirarlo porque simplemente no tenía por qué sentir miedo. Cómo tenerle miedo a alguien que ni siquiera se entiende a si mismo?

Al ver sus ojos sentia el odio, el sentimiento de mandar todo muy a la mierda, cuando ya odias tanto que no te interesa nada, incluso llegas odiarte a ti mismo, que cada cosa que haya te sea indiferente. - Indiferencia... - Pensó. La indiferencia era un privilegio, pero a la vez era peligrosa, te amarraba y no te dejaba huir, te acostumbras a no sentir nada y luego todo se va, ni el dolor te acompaña y tu cuerpo se queda totalmente en nada. Pasas a ser un cuerpo infeliz en donde su propia alma se a ido. Algunas personas desesperadas se producen daños por dicha razón, para sentirse vivos, para saber que aun no han muerto, para asegurarse de que siguen con vida. No es la única razón por la cual la gente se corta , pero es una. Una solución casi patética, pero muy normal.

Todo eso sentía al mirarlo. El humano es muy enigmático. Desea morir y busca vivir. Lo pensaba no en relación con el chico en frente, sino por otro asunto. - Soy Kaworu - Se presentó tranquilo sin preguntarle nada para no ostigarlo.

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Re: Si estoy cerca de ti

Mensaje por Minos el Jue Abr 28, 2011 8:16 pm

Contemplaba a mi interlocutor con la perfecta maestría de quien sabe en dónde tomarlo exactamente y estamparlo en la pared –no por nada había escapado del otro centro de salud –. Pero había algo dentro de él que me impedía eso. Su mirada me devolvía una calma… era casi la misma calma con la que él me miraba. Suspiré en mi mente, con ganas enormes de mandarme al carajo. Lo siento, no puedo. Peor a no sentir, es nada…y antes de nada, prefiero sentir algo..y ese algo incluye dolor. El dolor es lo único que me quedó tras su partida… y eso fue a lo que me aferré desesperadamente para poder respirar, para intentar vivir.

Cuando digo que moriría por él, estoy siendo más literal que nunca… Ya sé, a veces es tremendamente difícil saber cuándo estoy en mis cabales y hablo en sentido estricto o estoy delirando… pero realmente. Si estoy inestable es culpa suya –lo sé, ahora viene la parte de la culpa –. Cuando lo conocí mi cabeza no estaba perfectamente en su lugar, pero creo que tenía salvación… y por un tiempo la tuve… pero si yo, aquí presente, no hubiera tenido el magnánimo detalle de mandar todo a la mierda con mis cosas, él seguiría conmigo y posiblemente –ya que mi cabeza no fue hecha para tener cordura –estaría en las mismas condiciones… pero en otra manera. Tengo un tema con eso. Con el pasado. Me duele, claro que me duele, en límites que me superan… pero de una u otra forma, mi cerebro se las ingenió para superponer las heridas, para parcharlas y cuando finalmente consigo ahogar mi dolor –sí, cuando lo hago –es como si la tormenta nunca hubiera pasado. Pero es algo contra lo que he luchado estos años que él se fue…tengo los tiempos perdidos. Puedo jurar que apenas ha sido ayer lo que ha pasado… pero las cosas … las cosas me indican que han sido ya años.

Miré de nuevo a ese chico, sintiendo que el peso de mi mirada se iba apagando. Sí, ese soy yo… el multipolar que cambia drásticamente de ánimo. Sí, al menos decir bipolar sería bueno, pero lo supero…-como si eso fuera motivo de orgullo –yo le tiro más a lo multipolar –no sé si eso exista, pero así me catalogo –. Sentía la bronca tristeza ir reptando por mi sangre, enredarse entre mis venas y finalmente golpearme en los testículos para irse a sentar cómodamente en esa parte de mi cabeza que lucho por insensibilizar. La sonrisa que tenía fue desapareciendo, hasta que lo escuché suspirar y luego decirme algo sobre que no era bueno que sangrara así. Disculpen, ¿bueno para quién? A ciencia cierta, soy un celoso horrible con mi cuerpo y con mis emociones. Mi dolor es sólo MÍO y de nadie más ¿Qué le importaban mis sentimientos si eran míos nada más? Digo eran porque al haberse ido mi Ángel del Hielo, me había quedado sin nada. Él había sabido todo, absolutamente todo de mí. Él se fue… y no tuve ni siquiera mi propio dolor. De cierta manera, como mi cabeza lo interpreta, es que él tomó ese dolor que yo tenía, como si fuera un lienzo … y borró lo que había escrito ahí, esos férreos cardenales de dolencia e implantó sus propias heridas, con suma ternura…y amor.

Sí, ya dije: Peor a no sentir, es nada. Y yo ya no siento… quiero sentir al menos dolor. Ese dolor que él me dio –Bueno, quiero creerlo –. Lo miraba, sin mirar realmente nada. Muchas personas son intolerantes al dolor, creo. Pero yo puedo decir, con una mano en la cintura, que he traspasado esa línea de la locura y la cordura –si alguna vez la tuve –; el dolor para mí, como todas las cosas en su mayoría, es relativo. Y es relativo porque según mi propia experiencia, el dolor daña según el punto de vista con el que se esté mirando. Además, no todo el dolor lastima.. a veces es un verdugo, pero cuando no lo es , es un gran maestro. Al menos el mío era las dos cosas. Mi verdugo, porque me recordaba cada instante de mi vida esa mirada de agua clara… esa calidez, ese lugar que tuve un día –Y que tuviste a bien pasar a fregar… –Bueno. Casi siempre me he preguntado “Qué hubiera pasado sí…” –pero los hubieras no existen. No son…factibles en mi léxico.

A veces.. dios.. a veces tengo tantas cosas en la mente.. a veces imagino lo hermosas que hubieran sido. Quizá por eso es que me consigo mantener medianamente estable. Le prometí vivir… y con él todo adquiere un sentido distinto. La mitad de mí se empeña en dejar de existir. Pero la otra mitad entra en conflicto porque SE LO PROMETÍ… No puedo romper una promesa.. menos a él… no puedo….

Lo miré de nuevo cuando dijo que no me preguntaría nada. –V aya, qué considerado… Como si fuera a tomarme la puta molestia de contarte algo… –fruncí el ceño, mareándome, dejando que su voz serena me serenara de paso a mí. Alcé ambas cejas… –¿No eres Doctor entonces? –lo miré con algo de curiosidad, casi infantil –Joder, hombre.. hubieras empezado por ahí –reí, algo más cómodo. La verdad es que le tengo una inquina terrible a los doctores, psicólogos o cualquier ente que use bata blanca –excepto quizá los químicos y veterinarios – que tengan a bien tratar con seres humanos de una manera más… intrapersonal. No los tolero cerca de mí. Es como.. me siento como si estuvieran diciéndome qué cosas debo hacer, cuáles no… y es algo que detesto sobremanera. ¡Ah! Además que les encanta criticar..-al menos así lo siento –y otra cosa que odio, casi tanto como estar con multitudes de gente, es que me critiquen sin conocerme ni un pelo.

Tch…¿Empeorar? –reí algo divertido, mirándole con menos odio que antes –No, no creo que lo hagan, no saben cómo –reí otro poco más fuerte. Esa es la verdad.. mis heridas nunca… se contaminan, lo cual es muy raro, pero ¿importa? Están ahí… Y yo puedo estar un poco cerca de él…

Me sobresalté al sentir su mirada sobre la mía, que -gracias cabello –mis hebras tenían a bien cubrir, pero no dije nada. Lo observé que dejó vagar la suya por la habitación tranquilamente y después volvieron a mí. Me sentí un poco más ¿confiado? Me inspiraba calma.. cosa que los enfermeros o doctores de ahí no. Sentía la sangre resbalar por todo mi cuerpo y no pude evitar reír otro poco. Sí, mi risa.. tengo distintos tipos de risa: la sarcástica, la que me manda al carajo, la que augura nada bueno, la ¿normal?, etc.,etc. En ese momento simplemente era .. normal. Me hacía gracia que la sangre siguiera saliendo, pero bajé un poco la vista y miré mi brazo, cerrando los ojos e inspirando tranquilamente. Ah… la sangre me calma. Es lo único que consigue calmarme en épocas –como yo les llamo –como éstas.

Escuché su nombre y lo pronuncié sin emitir sonido, sólo moviendo los labios. Me gustaba su nombre –Kaworu... –susurré extendiéndole la mano que no estaba rota, osea, la izquierda. Sabía que eso era una descortesía.. pero bleee… derecha, izquierda.. igual sólo era una mano –Minos… –dije por todo, mesándome las hebras con la mano rota, sonriéndole un poco.

Uhmpg… ¿Y luego, qué vendría? ¿Una risa psicótica? Reí de nuevo ante el pensamiento. Sí… conmigo nunca se sabe…
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Re: Si estoy cerca de ti

Mensaje por Kaworu Nagisa el Vie Abr 29, 2011 12:19 am

Doctor...? - Se preuntó en su mente. Se imagino a si mismo de psicólogo o algo parecido, la verdad le gustaba mucho poner a prueba a las personas, pero lo que odiaba era dar consejos. Todo aquel que diera consejos y los recibiera, le molestaban. Nunca le gusto que le pidieran consejos - la poca gente que conocía- Encontraba que nadie, ni siquiera cuando se conocen bien, tiene derecho a aconsejar a otro. Los consejos y cosas así siempre serian subjetivos y fuera de lugar. Pensaba igual que Minos, aunque claro que él no estaba enterado de que Minos odiaba a los psicólogos en parte por eso.

Sonrió tranquilamente a modo de risa- Si. Para el sonreír era reír - pues le causo gracia ese comentario. Tan pronto como su sonrisa llegó se esfumo. Su cara volvió a ser serena sin ninguna sonrisa. No le quito tampoco los ojos de encima, pese a que le era difícil mirarlo puesto a que se taba con el cabello.

Al ver una respuesta "positiva" cuando se presentó estrechó su mano con la suya con cierta firmeza que delataba decisión y confianza, acompañada con una débil sonrisa sin dejar de miralo directo a Los ojos. Como ya se dijo, Kaworu no tenía miedo... Eso podía ser un defecto. Con respecto a él, no le interesaba. Soltó la mano contraria para mirarlo de nuevo a los ojos, mucho más directo sin el cabello de por medio.

Caminó con paso tranquilo por la habitación hasta dar con un paño, o algo así, que estaba... Relativamente limpio. Lo mojó con agua - vayase a saber como puñetas logró encontrar dicho liquido en un lavamanos de la condenada sala - y luego lo estrujo un poco. Se dirigió nuevamente a Minos.

- El problema no es quee infecten... El problema es que no paran de sangrar - Luego de eso con calma limpio la sangre del brazo ajeno, presionando algunas veces para que dejara de sangrar. La verdad... Nunca tuvo miedo o titubeo en lo que hacía, sabiendo que era probable que el otro reaccionara mal. Ya se dijo, no le tenía miedo ni a él ni a nadie de los que estaban allí. Siempre permanecía tranquilo, era muy insensible a la violencia o crueldad... Pero, si era tan insensible, porque en algunas ocasiones ayudaba? La verdad sin ninguna intención. Hacer por hacer. Tal vez su personalidad le ayudaba a mantenerse cuerdo en ese lugar.

Al terminar de limpiarlo paso la punta de sus dedos suavemente por las heridas que aun estaban allí, mas al darse cuenta de lo que hacia las apartó sin prisas - [color:e193=red Lo siento - Se disculpo tranquilo. Observo la mano rota. Minos no sentía dolor, era adicto a él o quizá lo sabia ignorar perfectamente.

- Me la permites? - Se refería a la mano rota. Tal vez Minos si le entendía en ese aspecto, lo de ser incapaz de alarmarse. De no reaccionar ante cierta estimulación, física o psicológica, daba igual.

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Re: Si estoy cerca de ti

Mensaje por Minos el Vie Abr 29, 2011 3:42 am

Solté su mano con algo de indiferencia, mirándole un poco más atentamente. La verdad no tenía nada en contra del chico… pero me irrita que me miren tan fijamente. Respingué levemente ante sus acciones. Vaya que ese chico era decidido… sentí que quizá me caería bien; dependería del humor que adoptara. Ya lo dije, conmigo nunca nada se sabe.

Fruncí los labios, algo mareado, pero no quité mi mano rota de mis hebras. La verdad es que a veces me dan tantas ganas de enviar todo olímpicamente al carajo y hacer de cuenta que no pasa nada..pero ese es el problema cuando ahogo el dolor: No sé cuándo madres va a tener la puta indecencia de hacer acto de presencia y pasar a joderme el día, las horas, la vida y mi incoherente existencia.

Siempre fui alguien que subestimaba a todos, incluyéndome. Siempre he sido demasiado orgulloso… pero también, siempre consideré que no había ningún dolor que yo no pudiera soportar.. pero ya ves…que tu dolor es lo único que no soporto, tanto… que he llegado a estos extremos donde el borde de la insanidad es es el que me recibe. Suspiré en la mente.. Dios… qué recuerdos tan preciados tengo de ti.. de aquellos días en los que un abrazo tuyo lo era todo,.. en la que tu palabra jamás la cuestioné…Hasta ese día…

Tengo otro tema con eso, mi Ángel. Siempre pensé que sufrir por amor era algo absurdo. Aún lo creo… pero mi amor por ti es algo tan fuerte y tan puro que sé que nadie nunca va a entenderlo –Vamos, ni siquiera lo entendías tú –. Siempre me pregunté qué mierda había hecho yo para que pensaran que yo te amaba como hombre… ¿Pero.. es que no podían verlo? ¿Que mi amor por ti era meramente filántropo? En verdad, no me entran esos criptogramas en las cabeza.. porque sé que tu corazón le sigue perteneciendo a esa mujer que quise también… que fue también alguien importante. Su odio –¿era odio? –me dolió en límites inimaginables. Dicen que lo contrario al amor no es el odio , sino la indiferencia.. y creo que sí. Tanto la tuya como la de ella me dolieron… casi por partes iguales porque a los dos los amaba de la misma manera, no así, la intensidad.

A veces sólo quiero volver.. tener de nuevo tu mirada y tu sonrisa… y sentir que el mundo se reduce a eso. No a un lugar frío, no a las noches en soledad, no a una cortada a mano limpia, no a los impulsos de querer aventarme de un quinto piso para dejar de pensar… no a las heridas, al dolor, al llanto… Quiero volver… quiero tener de nuevo tus brazos cuidándome..¿Pero..estoy equivocado?

Respingué al ver a Kaworu tan serio… pero no le tomé gran importancia… luego pareció sonreír y luego nada. Me incomodé un poco por eso. Tengo los esquemas anímicos destrozados. Lo alucino por todos lados… y ver a alguien con la misma indescifrabilidad que él, me pone histérico.. potencializa el hecho que termine con las ganas más latentes de meter mi cabeza en un cubo de ácido sulfúrico o lo que sea… Apreté los labios, sin quitar mi mano de la cabeza. A veces permanecer así, por horas, parece calmarme un poco…Sólo un poco…

Alcé ambas cejas al percatarme que lo que hacía era buscar algo… y reprimí una risa del estilo maníaco al verlo mojar un paño medianamente limpio –cortesía la mía de haber llenado el lugar con al menos la mitad de mi sangre –. Reí quedo, empero, observando la manera tan rara en la que procedía. Di un paso hacia atrás por acto reflejo. Tengo una manía terrible con que se me acerquen o me toquen.. no sé decir porqué, sólo sé que no soporto mucho el contacto con otro ser viviente, me …crea un sentimiento de repulsión terrible. Quizá es porque sólo hay una persona en este mundo que quiero… y él, definitivamente, jamás pondrá un pie en donde yo esté. Eso es algo de las pocas cosas de las que puedo estar seguro. Y sin embargo.. tener un momento de duda. Una minúscula parte de mí –lo sé, patético –lo cree.

Ah, eso… –susurré en voz baja, retirando mi mano del cabello, suspirando audiblemente –Ya pararán… Cuando dejen de sangrar lo que deban sangrar –sentencié, mirándolo con curiosidad –De todos modos, siempre sangran.. –dije de nuevo. La verdad eso era normal. Generalmente solía quedarme dormido tras uno de esos arranques de furia que se me pasaban tan pronto la tristeza y la ira aparecían y luego era otra vez el dolor, la electricidad y mi muerte.

Me dejé hacer, no obstante, quizá a falta de algo mejor. No esperaba gran cosa de Kaworu.. me refiero a que hiciera algo con mi brazo, es difícil quitar la sangre de la piel…más la que ya lleva un poco de tiempo. Sin embargo, miré con melancolía cómo poco a poco sólo iban quedando rastros de sangre… como si me dijeran que nunca volverían. Cerré los ojos, de nuevo. Odio pensar en eso… no soporto el abandono, juro que no lo soporto. Abrí los ojos cuando sentí la punta de los dedos del otro pasar por mis cicatrices, lo cual me hizo sonreír –No te disculpes… –dije, con naturalidad. La verdad a mí me encantan… me recuerdan que pude salir de ciertas situaciones.. me recuerdan que puedo ser..¿cómo es esa palabra? ¿Fuerte? Tch. Da igual…igual seguían siendo mías… Lo único que tenía.

Desvié un poco la mirada, aburrido. Tengo otro tema con eso, me aburro fácil.. y no tengo nada de paciencia. –¿Mi mano? –musité con tono neutro y que delataba algo mi aburrimiento –¿Permitírtela? –alcé de nuevo ambas cejas y no pude evitar reír, pero no era en son de burla –Ya está… –susurré entre risas, mirándole con un brillo divertido. –Uhmpg, como quieras –se la extendí, divertido.

Era caso perdido, debería olfatearlo en el ambiente. Mañana, nunca o siempre, esa mano siempre estaría rota. Eternamente…

Esa era la mano donde tenía su único regalo físico...
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Re: Si estoy cerca de ti

Mensaje por Kaworu Nagisa el Lun Mayo 02, 2011 2:20 pm

Miró sus cicatrices en general. Le gustaban y no sabia por qué. Tal vez porque nunca se iban y te hacían recordar ciertos sucesos que te terminaron marcando, literalmente. Pensó en esa posibilidad, pero termino negandola porque era aburrido recordar el pasado, lo encontraba una perdida de tiempo seguir vagando en el pasado, no te dejaba ver el presente. No sabia entonces porque le gustaban, pero así er y punto final.

- Me gustan tus cicatrices - Menciono de repente y luego observo la mano que el otro le había pasado. Estaba completamente rota, dudaba que pudiera hacer algo por ella, almenos físicamente. Las heridas de ese sujeto probablemente eran como las suyas. Siempre estarían ahí, y en momento de parar de sangrar quedaría la cicatriz. Ahí encontró, quizá, la razón de por que le gustaban las cicatrices. Le hacían recordar los momentos cuando sintió algo. El hecho de que fuera insensible le hacia ver todo monótono. Las razones eran diferentes, pero pareciera que tanto él como Minos buscaban sentir cosas porque ya, prácticamente, no sentían nada.

Sus razones eran muy distintas con respecto a la de Minos.

- Pareciera que eres adicto a este tipo de cosas, de seguro es por eso que no te tengo miedo - Tocó la mano nuevamente -
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Re: Si estoy cerca de ti

Mensaje por Minos el Mar Mayo 03, 2011 12:27 am

Noté cómo miraba mis heridas, pero le resté importancia. Estoy acostumbrado a que me tiren de loco por ellas, pero.. vamos… Por favor, díganme si estoy errado. Pero esas heridas son lo único que tengo, lo único que él me dejó…No puedo –ni quiero –renunciar a ellas; no voy a dejar ir ese recuerdo nunca. Como dije antes, peor a no sentir es nada… y antes de nada prefiero sentir algo. Aunque sea dolor. Y ese dolor no acepta nada más que a sí mismo.

–su afirmación me tomó un poco desprevenido –¿Mis heridas? –reí un poco, de nervioso. –Pues…¿gracias? Creo… –la verdad es que decirme eso es… ¿bonito? Es como decir que les agrada mi dolor. No que me agrade que les agrade.. es raro. Suelo sentirme atacado cuando alguien critica mis heridas… es como criticar mi amor, pero antes de eso, es criticarlo a él, aunque no lo sepan. Y no tolero que nadie lo haga, no sé vivir con eso; me repugna, me enferma y me electrifica. Miré mis heridas de nuevo. Honestamente no tengo mucha preocupación porque me pase algo; es como si cada vez que intentara matarme o algo así todo me lo impidiera. Ha de ser ese el valor de la fortaleza, no sé. Ya dije que no sé romperle una promesa. Bueno, quizá sí sé, pero no quiero… él es mi todo. Si, patético que lo siga siendo aún después de estos años y de este tiempo que parece tan inexistente en el calendario…

Suspiré cuando tocó mi mano e intenté interpretar sus reacciones. A decir verdad no tengo mucha preocupación del mundo exterior, pero Kaworu despertaba mi curiosidad. En verdad, son pocos los elementos del exterior que consiguen hacerme tener una reacción. Lo miré otro poco, mientras él observaba mi mano. La verdad las roturas de mis huesos tienen historia.. sólo que ahora no lo recuerdo; es como mirar dentro de un caja vacía. Sabes que hubo alguna vez algo allí, pero ahora no están..no hay nada.

Reí cuando lo escuché decir algo sobre el miedo –Me importa un carajo si te hago sentir algo o no –susurré, sin afán de ofender. Sé que a veces empleo palabras que podrían prestarse a decir que estoy enojado. Pero enserio.. es difícil hacerme enojar. A veces…

La verdad es que eso me tenía un poco sin cuidado. La única persona de quien me interesa tener una reacción emotiva es de él, de nadie más. Además Kaworu se veía del tipo..¿amable? no sé, tengo esa tendencia a mirar el actuar de las personas, pero en el fondo me parecía amable.

No sé, ya dije; malinterpreto todo.
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Re: Si estoy cerca de ti

Mensaje por Kaworu Nagisa el Vie Mayo 06, 2011 7:28 pm

Se rió suavemente con un par de "ja". Le hacía mucha gracia las respuestas de Minos.- Que respuesta más inesperada - Dijo de una manera un tanto irónica, pues francamente si se esperaba una respuesta así de parte de Minos. Sin embargo nunca se esperó esa reacción un tanto nerviosa al momento de decirle que le gustaban sus heridas. Tal vez malinterpretó las cosas, pero le daba cierta gracia sin saber por qué. No es que le gustara que se hiciera daño, bueno si le gustaba, pero no era en contra de Minos, sino que en si le gustaba el dolor y las heridas físicas, las psicológicas le aburrían porque no era capaz de entenderlas o quizá de tener una.

Miró hacia atrás para ver todo el desorden de aquella habitación llena en sangre, dudaba mucho que alguien hubiera maltratado a Minos de aquella manera en los brazos, más bien ya afirmaba que era Minos quien se había cortado los brazos. Según él era un comportamiento normal cuando no te queda nada.

Acarició con la yema de sus dedos la herida y después miró nuevamente las heridas del brazo - Espero que no sangren más... Le tienes temor a la muerte? - Preguntó mirándolo de nuevo.

La muerte... Ah... No sabía porque tanto drama con ella, un paso más en la jodida vida que tal vez tenía fin, tal vez no... Quién sabe. Para él la muerte no significaba nada, sólo una palabra formada por seis letras y que anunciaba el fin de la vida. Beh, podía ser física o mental daba igual.
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Re: Si estoy cerca de ti

Mensaje por Minos el Sáb Mayo 07, 2011 9:05 am

Me dio mucha risa la posición en la que me encontraba; con mi mano en posición de Kaworu, el asunto me parecía francamente cómico, así que apreté un poco mis labios, para evitar reír desquiciadamente, como bien tendía a hacer en medio de conversaciones serias.

Algo que odio sobremanera es que le den muchas vueltas a un asunto….me desespero; si van a decirme algo prefiero que sea así,tal cual viene las cosas; nada de ejemplos, recuerdos o cualquier barrabasada similar, porque no respondo. Soy alérgico a los sentimentalismos, me desentiendo del dolor del mundo, no tengo especial interés en indagar sobre sus vidas, sobre sus emociones o sobre lo que son; simplemente prefiero que me dejen en paz, con mi propia libertad para torturarme cada noche del día, preguntándome qué hubiera pasado sí… Mas el hubiera no existe, es tiempo pasado…tiempo perdido y puedo jurar, inexistente.

Sonreí con diversión al escuchar su “monótona” –así me lo pareció –risa, con un par de seguidos e iguales “ja”, que si hubiera cambiado la “a” por la “o”, tendríamos un lindo Santa Claus. Apreté los ojos, incómodo con el asunto; estábamos –mi mente y yo –empezando a tocar temas peliagudos, exactamente el tipo de temas que no se deben de tratar conmigo, porque entonces arde Troya y para conseguir que alguien me haga entrar en razón es medio difícil –por no decir, casi suicida (el casi es para hacerlo menos llamativo)–. Enarqué ambas cejas cuando distinguí el matiz de sarcasmo por parte de Kaworu ante mi respuesta, ante lo cual yo reí con soltura, llenando con mi risa fuerte el lugar, que ante la falta de decorado, incrementó la potencia del sonido.

Parte de mi encanto… – bromeé, mirándolo con fuerza. Nada personal, no atentando contra él, pero mi mirada de por sí es fuerte. Me delatan las emociones, que parecen salírseme por los ojos cuando son intensas; siendo fácil leerme en esas condiciones. Mesé mis hebras, ignorando el dolor de la mano rota. Puedo acostumbrarme. De hecho ese es mi problema, que me acostumbro, a absolutamente todo, entonces la situación difícil viene, porque mientras más me acostumbro, mis límites de dolor suben, con indiscriminada fuerza. Ahora bien, en este punto de mi vida la costumbre iba perdiendo ritmo; estaba desorientado. El dolor incrementaba, cómo no, mas no era la misma fuerza. Al fin podía bloquearlo, así que podían cargarme más y más dolor y al final de todas la cuentas, no habría gran problema… digo “gran” porque de que habría problemas, los habría. Mi cuerpo tiene un mecanismo extraño, se autocastiga o se descompensa, depende todo.

Mi nerviosismo bajó un poco… Sólo un poco. En verdad, no soy afecto a ir contando por la vida mis “logros” en materia de heridas; eso prefiero guardármelas para mí, porque cada una tiene su historia… una historia blanca, agresiva, pasional y terriblemente ternúrica. Me guardé un suspiro al ver el examen de conciencia que hizo el chico del lugar y tuve la decencia de sonrojarme en el momento en el que acarició de nuevo con la yema de sus dedos mi piel herida, mirando con un deje indescifrable en sus orbes las otras marcas en mis brazos.

Di por sentado que Kaworu era lo suficientemente inteligente para no preguntar porqué la sala de electrochoques estaba llena de sangre, como si fuera un matadero. Técnicamente lo era… Pero confié en que no me pregunta más. Igual respondería, igual no; mejor era no saberlo. Cerré los ojos ante su toque, dejando vagar a mi mente por sus ínfimos recuerdos casi inescrupulosos, esos donde la barrera del amor y del dolor se hacían una sola. En esos lares estaba, cuando el chico tuvo a bien preguntarme sobre la muerte. Abrí los ojos despacio, dedicándole mi mirada amodorrada –¿Temor? –sonreí con sarcasmo, riendo en el mismo tono –Tch, ni siquiera respeto… ese ya se lo perdí… –musité, consciente de ello. Tanto tiempo desde entonces…

Tanto dolor y tanta brutalidad insana pincelando mis días y las noches de mi dermis; tanta amargura inexacta y tanto y tanto amor embullido en excremento…Me guardé un suspiro, reprimiendo una risa marca psicótica. De esas risas que tan finamente ocultaban mi más secreto dolor.

El dolor de su ausencia.
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Re: Si estoy cerca de ti

Mensaje por Kaworu Nagisa el Dom Mayo 08, 2011 7:08 am

Lo perdió? Es decir que alguna vez lo tuvo? - Hay que tenerle respeto a la muerte? Es una etapa y ya. Ni más ni menos - Lo miró de nuevo. La verdad a la muerte, según él, no había que tenerle ningún respeto... Cómo tenerle respeto a algo que no se conocía? Era ridículo. La muerte era algo totalmente subjetivo y muchas veces temido, pero por qué? Simplemente en algunas religiones significaba algo, ya ok, por ahí lo entendería, pero temerle o respetarle?

Acarició suavemente la herida de su mano, paso la yema de sus dedos por las yemas de Minos, tocándolo sin malas intenciones. Cada herida representaba una historia y lo que le agradaba era que Minos las asumía sin huir de ellas, así lo veía. Alguien que aceptaba sus gustos masocas, su desespero por aferrarse a algo que le haga saber que sigue vivo, por saber que algo lo acompaña.

Llevó sus labios hasta la herida donde los posó suavemente, oliéndolo, probando, tocando, sintiendo.
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Re: Si estoy cerca de ti

Mensaje por Minos el Lun Mayo 09, 2011 2:19 am

Es un decir… –musité, moviendo la cabeza, provocando con esto que mis hebras ondearan un poco –Mm… –apreté los labios. El noventa y nueve por ciento de las veces, no se me entiende porque me la vivo hablando con mis propias maneras, con mis definiciones, de mis chistes privados…. Fruncí leve el ceño, llevando la mano libre a mi cabeza, mesándome los cabellos, algo ansioso–Me va y me viene –alcé mis hombros, suspirando quedo, mirando al techo, por tener algo que hacer. –Ya sé que sólo es una etapa… –resoplé; algo que detesto es que me remarquen ciertas cosas, aunque encontré sin sentido mi molestia, claro, porque como no me había dado a entender, era normal que Kaworu me dijera eso…creo.

Bostecé levemente, sin ningún interés en hacer algo; aunque la desventaja de tener el estómago vacío es que, a fin de cuentas, no rindo igual…Mi fuerza disminuye, el mal humor aumenta… me quedo desganado, los mareos se hacen más duros e impactantes… Suspiré audiblemente, apretando de nuevo los labios. Mi gran logro del día había sido librarla sin comer un solo bocado. Reí internamente, cosa que se reflejó con una sonrisa ladina en mis labios. Sí… pensar en esos temas me da una melancolía extrema… Nadie ha podido entender eso… el porqué .Creo que yo tampoco, a ciencia cierta… Lo único que sé es que desde su partida mi mundo caótico se convirtió en una danza vertiginosa de despersonalización constante.

Me sorprendí al tener las yemas del otro recorriendo las heridas de mi mano, pasando por mis propias yemas, como si me acariciara algo más que la piel. Cerré los ojos. A veces soy tan sensible al tacto externo de lo más intrínseco de mí… Esas heridas, cada una de ellas simbolizaban cosas que podrían parecer enfermizas. Pero esa es otra constante en mi vida: Conmigo todo es enfermizo. Absolutamente todo, no bromeo.

Suspiré de nuevo, cansado de todo. Generalmente las ganas se me van junto con la ira… Después de un ataque de esos me quedo sin ganas de nada, embotado, con el cuerpo marchito y las ideas retumbándome en el cuerpo, torturándome con cada recuerdo y cada aliento que un día le di. Cerré los ojos de nuevo, empezando a sentir cómo mi cuerpo se relajaba, hasta que los labios de mi interlocutor me sorprendieron ,tocando mi herida, como si quisiera…¿grabársela? –¿Qué haces? –musité, abriendo los ojos, que de nuevo me fueron cubiertos por los mechones de cabello claro, al tiempo que lo miraba con atención.

La verdad me sorprendía …
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Re: Si estoy cerca de ti

Mensaje por Kaworu Nagisa el Mar Mayo 17, 2011 2:36 pm

Lo Miró sin inmutarse en absoluto. Seguía con los labios posados en su herida. Beso la herida y siguió probando con sus labios. Efectivamente estaba queriendose grabar las heridas de Minos. La razón era muy simple... Pocas cosas le llamaban la atención, nunca tenía miedo y tampoco se sentía inferior o superior al resto. Todo le era indiferente, absolutamente todo. Eso era enfermizo. Cuando descubría cosas que le interesaban se aferraba a ellas hasta quedar satisfecho. Sonaba cruel, pero así eran las cosas. Las heridas de Minos las encontraba comunes, nada fuera de lo normal, lo que le gustaba es que tenía algo especial, algo que le hacia querer saber como era sentirse así. Como bien ya se dijo le era tan indiferente todo que ni tenía la necesidad de cuestionarse. Esa era otea razón... Simplemente quiso sentir con su tacto, con sus labios aquellas heridas. Razón no había y punto final.

Se alejó luego de repasar una vez más la herida. Se relamió disimuladamente los labios y luego respondió - Se le dice tocar - Mencionó en un tono un poco irónico con una sonrisa en el rostro. - Que problemático, es una pena que manos así reciban tal daño -


Spoiler:
[Off Rol:] Perdon la demora. Tuve unos problemas
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Re: Si estoy cerca de ti

Mensaje por Minos el Miér Mayo 18, 2011 6:21 am

Me quedé callado al sentir la mirada de Kaworu sobre mí, aún son los labios sobre mis heridas; jalé un poco mi brazo, hacia mí, con algo de incomodidad. Eso de que alguien me toque no me gusta mucho…o a lo mejor es porque, en efecto y de cereza de pastel, no me gusta mucho la gente, me resulta aburrida, intolerante, desesperante y fastidiosa. No sé, tengo problemas para entenderme y entenderlos. Aunque entre entenderme y entender al resto, prefiero matar mi tiempo intentando intentar hacerlo, ya sé, complicado. Fruncí suavemente el ceño al contacto del beso en la herida, enarcando mi ceja izquierda por el movimiento hecho, que , además, había dado paso a la “exploración exhaustiva” de sus labios sobre mi dermis.

Tampoco es que sea un muñequito bien portado –puedo aspirar a ser un muñeco, pero bien portado, nunca; tengo la férrea tendencia de meterme en problemas o de autodestruirme, es como mi hobby, creo. –, pero la sola idea de permanecer como idiota allí, parado y sin hacer nada, me resultaba ilógica. Aunque mi cuerpo –sí, ese traidor , desgraciado hijo de puta –no me respondía como debía. Mis ojos se encontraban en aparente calma aunque empezaba a sentir los estragos de los efectos secundarios de las crisis, es decir, me pesaban y tenía sueño. La espalda me dolía considerablemente, si teníamos en cuenta que el respaldo de una silla donde te someten para abrirte el cráneo a golpes, tampoco es algo agradable. Pude observar perfectamente que , al contrario de mí, Kaworu parecía más interesado en recrearse con …lo que fuera que hacía sin explicación aparente. Yo no funciono así, yo necesito explicaciones, dénmelas o entro en pánico, histeria, crisis y cualquier cosa que se le asemeje. Siempre he necesitado saber los porqués de todo… Aunque claro, digno de mí, eso sólo ha traído más problemas que soluciones, pero es una necesidad imperante la que tengo sobre descubrir razones del actuar de las personas para conmigo. Nunca me ha entrado perfectamente en la cabeza una respuesta del tipo “Porque sí y ya” ¿Por qué sí y ya , QUÉ!? ¿Eso qué intenta ser? ¿Una respuesta decente? No, no la acepto, me niego a hacerlo. Por la simple y sencilla razón de que me cuesta entenderla. Conmigo ese tipo de razones no son válidas… aún la más absoluta y mejor argumentada siempre se verá sometida a la lupa de mi eterna pregunta: ”¿Por qué?” .

Terminé de jalar mi mano hacia mí cuando Kaworu pareció acordarse de que existía algo llamado espacio personal, así que sólo lo miré, algo inquieto. Aún sentía los labios del chico en mi piel, lo cuál me hizo estremecerse, como un escalofrío tardío. Mantuve el ceño fruncido, sin retirar mi vista, escuchando lo que a mí me pareció una respuesta no tan buena. –¿Tocar? –esta vez el arqueamiento de mi ceja se hizo más pronunciado, mientras la sonrisa por el tono irónico de mi interlocutor me desquiciaba un poco –Tch…Vaya forma la tuya de tocar… –reproché, enojándome un poco por su aparente queja.

Algo a lo que también soy alérgico es a que sientan esa especie de…¿compasión? ¿lástima? por las zonas heridas de mi cuerpo. Quiero decir… si yo, que soy el dueño de éste, no siento nada similar a ello, ¿por qué el resto debería sentirlo? ¿Qué les da el derecho? ¿O qué les hace suponer que lo tienen? Viré el rostro, concentrando mi mirada en las manchas de sangre de las paredes, recordándome aquella vez en el otro hospital.. Donde tuvieron que sedarme por varios días, porque había casi logrado exitosamente mi suicidio. Y miren que estaba bajo vigilancia máxima y constante. Sonreí de lado. Ya lo dije antes y lo reitero: No tengo ni la más mínima ni mucho menos remota salvación.


Spoiler:
OF: No te apures ^^ Igual he andado algo desaparecida x3...Espero que se hayan solucionado de la mejor manera n3n
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Re: Si estoy cerca de ti

Mensaje por Kaworu Nagisa el Jue Mayo 19, 2011 7:27 am

Lo único que pudo hacer fue reírse un poco más fuerte que antes, pero no era una risa de alegría ni sinceridad, parecía una risa de malicia. De todas formas Minos le agradaba cada vez más. Sus palabras no concordaban en nada con sus actitudes, y lo mejor era que de ambos lados se veían igual de verdaderos. Lo que pudo notar es que Minos esquivaba mucho la mirada y su tono de voz era "seguro". Nadie le había llamado la atención así, quizá porque nunca vio a alguien así. Hasta ahora, Minos era lo único interesante en ese lugar... Tal vez no debería apurarse, de seguro había gente allí a la que podría encontrar también interesante... En fin, en cualquier caso su atención estaba en Minos, era tanta la atención que le ponía que pudo sentir como Minos se inquietaba al momento en que sus labios estuvieron posados esa herida y no solo eso, sino que también se inquieto con el tema de que no decía nada al respecto... La verdad, tocando la herida de Minos se dio cuenta de muchas cosas... Como? Ni el mismo lo sabía.

- Para el tono de voz que usas, desvías mucho la mirada - No lo criticaba, simplemente comentaba. Sin embargo lo que más le gustaba de los comportamientos de Minos era que este podía responder de una manera inesperada: agresivo, indiferente, a la defensiva, ofensiva etc... La inestabilidad de emociones siempre le agrado, podía sonar cabron, pero esa era la verdad al fin y al cabo.
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Re: Si estoy cerca de ti

Mensaje por Minos el Sáb Mayo 21, 2011 2:49 am

Mi rostro seguía entretenido en los asuntos de la pared, mientras podía ser capaz de ir sintiendo la extraña forma en la que mi cabeza se iba deshaciendo de la empatía conmigo mismo y de las ganas de poder hacer algo. El sueño estaba ganando terreno, pero a esas alturas, técnicamente me sentía cansado todo el tiempo. Supongo que es comprensible cuando una persona lleva a su cuerpo más allá de la capacidad que, estandarizamente es permisible. Abrí y cerré los ojos un par de segundos, siguiendo el ritmo de los parpadeos, intentando pensar algo coherente, pero como todo, empecé a marearme un poco y mi visión se tornó borrosa. Centré mi atención en sentir alguna reacción de mi cuerpo, pero con la cabeza dándome vueltas por allí y los ojos pesados, la apatía y el cansancio –de vivir, creo –no resultaba nada bueno. Torcí el gesto, sintiéndome extraño dentro de mi propio cuerpo; estaba llegando a ese punto en el que me resultaba extraño mi propio sentir, en el que me despersonalizaba y era incapaz de comprender porqué repentinamente me sentía de una manera –no sé definir cómo me siento cuando estoy en este estado –o peor aún, porqué estaba sintiendo algo. Con el tiempo, me he ido obligando paulatinamente a no reaccionar con algún extraño o desconocido, es por mi seguridad mental –¿Cuál seguridad mental? –, a veces las cosas se me confunden, asocio hechos con personas…quizá eso es lo que me hace tan difícil de tratar, porque una sola palabra dispara una reacción que no debería… Un pensamiento, incluso una acción me hacen entrar en esa batalla legendaria contra mí mismo.

Escuché la risa de Kaworu, pero la pasé por alto, cosa que mi cuerpo no. Los cabellos de mi nuca se erizaron por acto reflejo, al tiempo que mi mirada volvía a fijarse en él, después de un leve “paseo” por el lugar. El chico en cuestión me resultaba levemente interesante, quizá porque nunca me había topado con una persona que reaccionara como él. Técnicamente, en eso se basan mis reacciones… en las explicaciones de los demás y en el cómo actúan. Quizá sea demasiado paranoide con ciertos temas, pero en verdad, no puedo ser feliz si no se me explica de la mejor manera porqué actúan así conmigo. Me desespera no entender, porque ni yo mismo me entiendo –sólo a veces, cuando el caos está por encima de lo que yo puedo –. A esas alturas, mientras él parecía mirarme, le estaba devolviendo la mirada, aunque mi mente estaba en otro lado, en un tiempo ajeno a éste. No sé que buscaba, tampoco intentaba recordar algo, sólo estaba como en pausa, extrañando algo que nunca tuve…O que quizá, tuve alguna vez y que nunca me resigné a perder. Escuchaba el silencio de mi interlocutor, el de mi cabeza y luego, los latidos de mi corazón retumbando en todas las parts de mi cuerpo; mientras parecía que iba despertando de un sueño engorroso y largo. Mis ojos se posaron en el rostro de Kaworu un instante, pero a ciencia cierta yo casi no tengo buenos porqués. No lo sé, todo es tan confuso que a veces no sé porqué suceden las cosas que suceden. Es como despertarse un día y llegar a la triste conclusión que si murieras mañana, no le afectaría a nadie. El tema del abandono es tan fuerte conmigo que a veces, en efecto, me dan ganas de abandonarlo todo… supongo que si no hubiera estado aferrado a él en ese particular momento de mi vida, ahora no estaría ni aquí ni en ningún otro lugar. En realidad no sé porqué sigo aquí… Debe ser porque a su lado todo cambia y es excelso y entonces es la promesa, sus palabras… mi amor, el suyo y de pronto, mi muerte.

Las palabras de mi interlocutor me sacaron un suave brinco; cuando me voy en mis cavilaciones tiendo a romper con la capacidad de asimilación del exterior, me voy hacia algún lugar donde nadie me alcanza…Enarqué ambas cejas ante su oración, pero no tenía muchas ganas de contestar. Aclaro, YO no tenía ganas de nada, supongo que mi traidor subconsciente suele orillarme a ciertas cosas la mayoría del tiempo, no sé decirlo.

Uhm… –me alcé de hombros, mirándolo con y al mismo tiempo, sin ganas –¿Acaso importa? –mi voz salió en un susurro amodorrado, como si la lengua se me hubiera dormido y estuviera ebrio. Bueno, quizá lo estaba, pero de dolor interno –Te estoy hablando con la boca, no con la mirada –respondí algo enojado. Soy consciente que la vista a veces releja cosas, pero en mi caso, la mantenía oculta y tampoco es que me interesara transmitirle algo. –Ni siquiera sé porqué mierda te estoy hablando –estallé contra mí mismo, pegando mi mano a mi costado derecho, con el puño cerrado, mientras la sangre volvía a gotear de la zona rota, sin importarme mucho.

Le dediqué una mirada dura, aunque en el fondo, iba impresa mi melancolía. Ojalá las cosas pudieran haber sido diferentes. Ojalá algún día fuera capaz de perdonarme. Pero ¿hoy? No, hoy no tenía ganas de absolutamente nada, sólo de morir.
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Re: Si estoy cerca de ti

Mensaje por Kaworu Nagisa el Jue Oct 20, 2011 7:45 pm

Pudo notar perfectamente que Minos estaba en una especie de trance. No lo sabía y tampoco le importaba, más tiempo le daba de observar aquél cuerpo herido. Si el tuviera tantas cicatrices... Podría estar loco? Qué era estar loco? Él no era nada, no sentía nada... Aveces en el sexo ni sentía placer, era como si fuera una especie de zombi que lo ha olvidado todo, que ha olvidado cuando fue la última vez que rió con ganas o la última vez que lloró.

Kaworu entonces empezó a pensar que en cierta forma si estaba loco. Quizá no era un loco peligroso, pero no podía sentir absolutamente nada y eso era lo que lo mantenía loco. Por el hecho de no ser capaz de sentir debilidad hacia algo.

De pequeño había hecho muchas cosas, buscando algo que sentir. Pero todo, absolutamente todo le aburría luego de un tiempo, encontraba la monotonía y empezaba a morir de a poco. Había "muerto" tantas veces que ya era incapaz de sentir algo. Por eso adoraba a los psicópatas, adoraba a Hitler, y los cuentos de demonios y brujas que le contaban cuando pequeño. Y muchas veces se vio en el lugar de las víctimas y del asesino. Lo disfrutaba tanto en un lugar como en el otro. Sólo para poder sentir algo?

Ser indiferente no es una ventaja y tampoco es una desventaja, es como estar entre la vida y la muerte. Es la forma de vivir eternamente sin ser capaz de sentir.

Observó la sangre caer de la mano de Minos y luego sonrío de nuevo - Porque soy el único que ahora te está escuchando - Respondió para tomar con sus manos de nuevo la mano de Minos y beber de la sangre de ésta. Tomo la herida entre sus labios y chupaba un poco para sacar sangre y seguir bebiendo. Una gota de sangre se coló por la comisura de sus labios descendiendo por su cuello y escondiéndose por su pecho - Cabe mencionar que Kaworu traía puesta una camisa roja un poco abierta, dejando los tres primeros botones de arriba hacia abajo desabrochados.-

Spoiler:
Off Rol : Lo lamento otra vez. Tuve problemas con la conexión y todo eso. Creí que mi cuenta había sido borrada y por eso no respondí
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Re: Si estoy cerca de ti

Mensaje por Minos el Lun Oct 24, 2011 9:06 am

Suspiré mentalmente, sintiéndome con ganas de irme a la cama. Dormir, es a veces, mi modo de escape más efectivo. Sucede que de cuando en cuando es funcional, salvo cuando empiezo a tener esos sueños extraños en los que no sé diferenciar la realidad del onirismo y me pierdo en los mundos paralelos que mi cabeza crea. O explora, sinceramente no sé bien qué es lo que hace, pero algo trama cuando me lleva a esos terrenos llanos y verdáceos… o grises, depende su humor. A esas alturas, mi cuerpo estaba entrando en el sopor que obtenía luego de una fase de descarga como la que había tenido hacía apenas unos instantes, aunque si era sincero conmigo mismo, ya ni siquiera me acordaba del cómo o del porqué había llegado a ese extremo. Calmado, podría decirse que estaba entonces; que es cuando me desorienta mi actuar y no sé porqué he procedido de esa manera si, al fin y al cabo, el dolor no era tan fuerte.

Es que es eso, siempre codifico en otro contexto lo que me pasa; me aguanto todo de alguna forma y sólo cuando estalla, arde en su propia irracionalidad que al final, termina contagiándome a mí de esa falta de coherencia. De no encontrar porqué carajos he entrado en crisis o porqué lloro o porqué simplemente reacciono. Parpadeé un par de veces, con la pesadez de mi cuerpo avisándome del denso frío que se empezaba a apoderar de mí. Comencé a temblar, aunque no era consciente de ello, al tiempo que escuché la respuesta de mi interlocutor. ¿Qué era el único que ahora me estaba escuchando? Si hubiera seguido con la furia, le hubiera estampado la cara en el mosaico frío y me hubiera descargado golpeándole, pero daba el curioso caso de que no, me había pillado neutro esa oración que me pareció inofensiva, como conciliadora… Aunque mi bestia interna y yo sabíamos que, si no me mantenía calmado, arremetería en su contra por haber dicho tales palabras.

Hay que aclarar, que “único” y “ahora” no es algo que deba combinarse con la función del verbo “a mi lado”. Jamás. Pero él no sabía lo que eso significaba y por ende, era libre de usar el léxico como mejor le pareciera. Soy honesto. Suspiré esta vez hacia el mundo, sintiendo el ritmo desacompasado de mi corazón y los escalofríos de sufrir la baja de presión en el ser entero, dirigiendo la mirada –que hasta ese momento se mantuvo en un punto cualquiera de la pared a sus espaldas –a sus manos, que tomaron la mía, la que tenía la herida. No supe si sorprenderme, enojarme o hacer qué mierda, sólo abrí un poco los ojos y sonreí de lado al tener sus labios en la herida que no lograba ubicar con la memoria. Y no tenía ganas –mejor dicho, fuerza –para hacer un examen visual. Me conformé con sus acciones, soltando una risa ronca y pequeña, que luché por ocultar. No parece y es bastante sencillo de explicar: pero soy un cosquilludo de lo peor y en las ocasiones en que el ánimo s eme encuentra sosegado, es muy fácil hacerme reír por acciones tan ordinarias como esas. Risa involuntaria, qué culpa tengo yo de habitar un cuerpo tan traidor e hijo de puta como el mío… Me retorcí un poco, observando cómo la gota de sangre se deslizaba a través de su rostro, yéndose a perder por su cuello y finalmente al pecho, camuflajeándose entre su ropa roja, pero no accedí a perder esa batalla.

Me acerqué de nuevo sin ser consciente de ello y con la mano sana toqué su pecho sin ninguna especie de recato, introduciendo mis dedos en su ropa, acariciando la piel que se me ofrecía expuesta. –¿Siempre haces eso? –musité, llevando mi rostro a hacer una especie de reconocimiento de su camisa, entrecerrando los ojos, gesto que se vio limitado por mi eterno flequillo, cubriendo mis ojos. –Eso de tomar la sangre de alguien más –dije con naturalidad, parpadeando y retirando mi mano… Mirándole a través de mi cortina de plata albina. Entonces miré mi extremidad sangrante y cogí otra venda de entre mi ropa, comenzando a realizar un mejor vendaje que el que traía. –Vaya cosa –me dije, entrándome el sopor del sueño, pero no me moví de mi sitio, sólo esperé a que pasara el fuerte mareo, el frío y la pesadez. Y quién sabe, quizá también la neutralidad.

Spoiler:
Oh, you still alive! ;A; Asdff, no sabés lo mucho que me sorprendí al mirar mi cuenta de correo y ver que el tema estaba respondido, joder, casi grito de la felicidad. Teniendo en cuenta la mala hora que es pera seguir con el ojo pelón, pues no lo hice, pero sabe que me has dado una linda sorpresa.

Ya mismo respondo~
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Re: Si estoy cerca de ti

Mensaje por Kaworu Nagisa el Lun Oct 24, 2011 4:51 pm

Pasaba su lengua por la herida, como quien está curando a alguien. Adoraba la sangre. Era lo único que lo hacía sentir vivo, que le hacía darse cuenta de que por lo menos había algo en él y no una ilusión. Cuando pequeño, pensaba que él era un sueño y sabía que iba a ver un momento en que desaparecería. Muchas personas se olvidaron de él y, según Kaworu, eso es morir. Olvidarse de alguien al punto de no poder recordar nada, matarlo cruelmente y no recordarlo nunca. Deformar su rostro hasta que sólo parece una hoja de papel blanco. Kaworu siempre estuvo consciente de aquello y nunca le tuvo miedo.


No recuerda la última vez que sonrió con sinceridad, pero pensaba que, como todo niño normal, debió hacerlo alguna vez, pero lo olvido. No era capaz de recordarlo. Y eso no le interesaba en lo más mínimo, le daba igual no sentir nada con respecto a él mismo y muy poco le importaba si había gente que eso le preocupase o no. Él ya había matado a su "niño" o a su parte humana, de que había que preocuparse? El seguía siendo normal de todas formas, con gustos incomprendidos y una forma de vivir la vida muy extraña, pero él disfrutaba las cosas así. Esa era su felicidad, no sentir nada... Entonces por qué se aferraba tanto a las cosas que lo hacían sentir algo? Quizá era porque de todas formas un ser humano necesita con desesperación sentirse parte de algo, sentirse con vida. Hittler, Lilith, demonios, sexo, violaciones, tabús, torturas, sangre... Todo eso le hacía ver que había algo dentro de él porque él lo compartía. Era como su parte humana que deseaba mantener viva. Nostálgico? Para nada. Divertido? Absolutamente.

Mientras la gente pasaba leyendo cosas más novedosas, él leía cosas completamente bizarras, incluso las veía, muchas veces visitó páginas gore que al final le terminaron aburriendo porque era lo mismo todo el rato y no sentía un real placer al verlo. Leerlo era otra cosa. Leerlo lo hacia pensar en tal situación.

- Porque me gusta su sabor - Respondió simplemente apretando con sus labios la zona herida y poder beber la sangre que quedaba de ésta. Se separó - Me hace darme cuenta de que aun hay algo dentro - Mencionó tan simple como si fuera a decir que le gustaba el color rojo...

No dijo nada cuando Minos tocó su pecho, quería que lo tocara más, pero ahí fue cuando se dio cuenta de que éste estaba temblando y que además estaba cansado. - Déjame hacerlo - Pidió vendar la mano ajena y así lo hizo... La acarició un momento antes de quitarse la camisa roja que traía y colocársela a Minos para que al menos tuviera algo con lo que arroparse. Se levantó y extendió su mano - Estás helado, vamos a un lugar donde puedas descansar - Habló con su típica voz neutra y sus ojos con la misma expresión. Minos... Repitió en su mente, que loco más interesante.

Spoiler:
Off Rol: Jajajaja! Me alegro haberte hecho feliz (?). Es que tuve demasiados problemas y bueno cuando deje de tenerlos quise ir al foro pero me detuve porque pensé que mi pj había sido borrado. Entonces pasó un tiempo y luego volví al foro nada más para ver como seguía y en eso veo que me dice "desconectarse" y ahí supe que mi cuenta aun no había sido borrada así que respondí
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Re: Si estoy cerca de ti

Mensaje por Minos el Mar Oct 25, 2011 1:44 am

Ah –dije al escuchar una respuesta que me llegó como lejana y entonces sonreí tontamente en cuanto sentí sus labios volver a “besar” mi zona herida. Y digo besar porque esa palabra me gustaba, igual y no lo estaba haciendo, pero yo lo sentía así y eso me bastaba de alguna forma. –A mí también –respondí un poco más dócil, abriendo con torpeza mis ojos adormilados y tambaleándome al frente, como si estuviera ebrio. Mi sonrisa se ensanchó de nuevo, seguramente pareciendo de burla o sarcasmo, porque no sé sonreír de buena manera. O igual lo estaba haciendo…Tiene tanto que no puedo conseguir que mis malditos gestos dejen de reflejar algo que no es cierto. Y quién sabe, resultó que de tanto actuarlo me lo haya terminado creyendo yo y esta máscara que porto ya no tiene forma de desmentirse. A lo mejor…

A mí también me hace darme cuenta… de que aún queda algo –dije como si estuviera hablando de conejos y como si se me hubiera olvidado que minutos antes mi actitud había sido abiertamente agresiva y violenta. Las personas en sí no me gustan, tiendo a reaccionar a sus tratos, pero generalmente no quiero saber nada del resto. No me interesa ya conocer nada de los demás porque en el fondo, en ese resquicio de humanidad que tengo protegida bajo capas de dureza, tengo miedo de volver a ser abandonado. De sentirme roto, arrumbado como trapo viejo porque… entiendo que me abandonen, entiendo que nunca seré lo suficientemente digno de nadie, pero no entiendo ni me cabe en la cabeza que me reemplacen. Me histerizo y la bestia que vive en mí se sacude en límites tales hasta convertirme en un perro salvaje. Eso soy. Un perro que no sabe ser bueno ni comportarse, sino un can rabioso, que sólo muerde por el mero placer de hacer trizas al otro antes de que sea yo el que sea pisoteado.

Me sonrojé de improviso en cuanto Kaworu tomó mis manos heladas y me quitó la venda, para realizar lo que yo tan estúpidamente intentaba hacer, al tiempo que volteaba la cara hacia la derecha, moviéndola suavemente a fin de que mi cabellera larga cubriera el sonrojo. Cuando mis defensas corporales bajan, baja mi ánimo y es cuando más vulnerable me encuentro. Se me pierde el orgullo, la rabia y en ratos, las ganas de matar. Se convierte en un deseo netamente autodestructivo, de odio hacia mí mismo y deseo de aniquilarme, preguntándome porqué no lo he hecho antes. Cómo es que es posible que haya vivido tantos años en comunión conmigo mismo si tengo tanta aberración hacia mi persona. –No es… necesario eso –dije con un hilo de voz, temblando de nuevo, notificándome de aquélla manera mi muy traidor cuerpo que mi presión debería rayar los sesenta en vez de los saludables noventa.

La caricia de nueva cuenta me tomó desprevenido. Una de las cosas más escabrosas que se puede hacer para conmigo es exactamente eso: demostrarme un poco de consideración humana porque mi percepción lo interpreta como cariño. Soy de esas personas que en su vida van a aferrarse a algo material. Yo soy más dependiente, me aferro a las personas y por eso las despedidas duelen hasta focalizarme la locura. Me sonrojé más fuerte, así que terminé bajando la mirada e intentando retirar mi mano, pero no se movió ni un ápice, así que lo atribuí de nuevo a creer que hago algo cuando sólo lo pienso. –Kaworu… –pronuncié lentamente, como si su nombre formara parte de la oración anterior y me hubiera olvidado de decirlo. En realidad era un desesperado intento de decirle que parara. Detesto esa condición tan filantrópica de mi destrozado mundo interno. Encariñarme rápidamente con cualquiera que sintiera que podía conectarse a mí en esos momentos en los que flaqueaba con toda seguridad… ¿Pero qué me quedaba? No me quedaba nada porque lo más hermoso y sagrado de mi vida, no estaba conmigo. Seguramente él estaría pensando en su novia, mientras yo estaba de este lado del mundo, muriéndome de pena por su partida.

Sin embargo, no podía culparlo. La parte racional decía que después de todo, la culpa era netamente mía por haberle alejado y creer, narcisistamente, que le había herido. “Fue mi culpa por haberte dado tanta confianza…” Auch, eso aún logra hacerme sangrar a pesar del tiempo… A pesar de la distancia y lo que parece toda una vida. Cuando alcé la vista por mera curiosidad al ver una mancha roja revolotear a mi lado, me quedé estático y con la boca seca, porque mi interlocutor se había despojado de su camisa para dármela, excusándose con el hecho de que estaba helado. –Vas a resfriarte… –susurré, tomando su camisa y extendiéndosela, luchando por no quedármela ya que de repente fui consciente de mis temblores y de lo espantoso que era el frío. Temblé de nuevo, castañeándome los dientes, pero no quise ceder tan de pronto. –De todos modos… –pasé saliva con dificultad, notando que mis labios estaban muy resecos y cuarteados; alzando la cara a modo de que pudiera verlo, aun cuando mis ojos no se pudieran apreciar. –No tienes que hacerlo. Déjame. – pedí, sabiendo que no podría saber mi mudo secreto. Que debajo de esas ganas de que me dejaran solo, estaba pidiendo exactamente lo contrario. La soledad me aterra, me deprime y me hace llegar a los límites más suicidas de mi locura.

Sin embargo, no desistí de extender su camisa, aguantándome el frío, escuchando los latidos bajos de mi corazón y tambaleándome suavemente. Lo curioso de la fuerza de mi furia es que mientras una depende de determinados factores, el dolor no. Se queda allí, como el amor que todavía siento por quien yo llamé padre. Sé que está a miles de kilómetros de mí y que quizá me pediría curarme con tal de verme “bien”, “feliz” y “contento”. Hay que ver que no sé negarle nada, pero mi instinto de muerte es, en ratos, más fuerte que mis ganas de vivir por alguien que no está ya a mi lado. Cerré los ojos entonces, mareándome de nuevo y sintiendo que el piso era más blando que nunca.
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Re: Si estoy cerca de ti

Mensaje por Kaworu Nagisa el Mar Oct 25, 2011 7:36 pm

No pudo evitar no tomar en cuenta los temblores de Minos. Ese tipo estaba temblando, por qué diablos no aceptar la camisa? Resfriarse? Él? Ojalá... No se enfermaba casi nunca, lo único que le daban eran dolores de cabeza, pero nada más - Estaré bien - Aseguró sabiendo de sobra que a Minos poco le interesaba si se resfriaba o no. Ese tipo era más terco que una cabra, orgulloso de seguro. Como podía hacerle entender que no le tenía lástima? De ninguna manera... Kaworu no sentía lástima por nada ni nadie y si alguna vez llegara a sentir lástima miraría con ojos superiores a esa persona, tratándola como una larva asquerosa. No sentía eso con Minos, nada de lo que hacía era por lástima. No le vendo, no le habló no le quiso pasar su ropa por lástima... Nada de eso. No podía negar que Minos se veía débil y como no quería estarlo? Se notaba a lo lejos que tenía depresión además estaba consiente de que los del manicomnio guardaban un gran dolor que poco a poco empezó a deformarse de una manera hermosa hacia el odio y que ese odio quedó en locura.

- No te voy a dejar así, no puedo - Respondió sencillamente y luego supo que Minos volvió a marearse. Por acto reflejo se agachó a sujetarlo de los hombros suavemente para que no se callera. Miró hacia donde seguro tenía los ojos y lo cargo. Le importaba un comino que Minos luego quisiera matarlo o estampar su cara contra el suelo. No tenía miedo de eso, estaba tan tranquilo... Los latidos de su corazón ni se alteraban por eso no sonreía, no había sonrojos, no risas... Nada... Por eso buscaba desesperadamente encontrar algo que le hiciera sentir curiosidad, sólo bastaba eso para volverse a sentir vivo, pero nunca se dio cuenta de que las cosas "nuevas" se transformaban en cosas viejas que al final llegaban a la indiferencia... Nada dura. Que sensación más deprimente y patética. Si bien nada duraba estaba consciente de ello, pero jamás deprimido por eso. Él mismo sabía como romper su propia monotonía, pero habían veces en que esta le daba igual.

Volviendo con Minos, antes de cargarlo le puso la camisa de manera superficial y luego lo tomó en brazos. No pesaba nada... Lo cargó hasta dejarlo en una cama "decente" - Al menos así no pasarás tanto frío. Es en serio quedatela, no la necesito - Respondió. No podía pasar desapercibidos los temblores del cuerpo ajeno, sentía que en cualquier momento se caería. - No te tengo lástima - Dijo de repente - Me nace hacer esto porque si, es así de simple - Respondió quizá para si mismo porque no estaba seguro de si Minos estaba despierto o no.

Inconscientemente empezó a recordar que hubo alguna gente en su vida que si sentía lástima por él. Recordó vagamente que le dijeron que era un pobre diablo porque su indiferencia era igual a no existir. Kaworu estaba consciente de que tenían lástima por él, pero ni siquiera eso le interesaba. Él vivía por si mismo y punto. Era feliz así. Quizá Minos se molestaba por la lástima del resto por el hecho de que no era feliz... Y eso a él que le importaba? Observó a Minos de nuevo. Ese chico era interesante quizá porque cambiaba mucho de parecer, pero ahora no pensaba en eso, sino que estaba más atento a ver si los temblores seguían. Sin preguntar nada lo tapó con unas sábanas - Al menos quédate así hasta que se te pase el frío. Estas temblando y sabes bien que aunque quieras, no vas a poder ocultar el frío que sientes - Dijo de manera calmada sin dejar de mirarlo.
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Re: Si estoy cerca de ti

Mensaje por Minos el Mar Oct 25, 2011 10:26 pm

Suspiré con fuerza al escuchar su casi perfecto “Estaré bien”. ¿Qué diantres es eso? Uno puede estar bien cuando se siente feliz, cuando está con la persona que quieres o sabré yo porqué, pero no se está bien sin camisa. Masajeé el puente de mi nariz, con un marcado dolor de cabeza. Bueno… Al menos yo no lo estaría, pero el hecho de que yo no lo estuviera, eso no quería decir que fuera ley universal. Mi taquicardia volvió sin pedirme permiso, pero no me enfadé con ella, estaba aprendiendo a vivir con las consecuencias de todas mis acciones. Claro que eso no incluía un buen aprendizaje del precio de haberlo lastimado. (Me gustaba creer que había sido posible)

Fruncí luego el ceño, sopesando la posibilidad de alejarme e irme a tirar por algún techo, a observar el cielo estrellado hasta que alguna de mis fantásticas alucinaciones viniera a joderme la vida. O era que me divertía torturándome la mitad de mi maldita vida. Honestamente tampoco entendía las acciones de ese tal Kaworu. Uno no va por la vida ayudando al resto sin querer nada a cambio. Bueno, contadas son las excepciones, pero a mí jamás me va a quedar claro. No me quedó claro cuando Papá decía tan soltadamente que me quería. A mí. ¡Por Dios! ¿Cómo alguien como él podía querer a alguien como yo? La cuenta no me da, sé que hay un porcentaje de culpa en medio, pero la suma no me cuadra. Moví la cabeza, intentando relajar mi cuello, pero mis hombros ya se habían tensado para esas alturas y el dolor que sentí me hizo recobrar un poco de mis bajoneados sentidos. Mi corazón latía desbocado, casi como si se hubiera confabulado con los martilleos que el dolor de cabeza me generaba, pero intenté pensar tanto como en esas condiciones se puede.

Antes de él, pude haberme salvado. Pero cuando se fue, llegó todo: La ira, la violencia, el abandono… Crucé de una manera esa delgadísima línea que no tenía que haber cruzado pero que debí hacer para mantenerme vivo. Si es que mi vida puede denominarse así, cosa que no lo creo posible. Parpadeé con confusión cuando afirmó que no me iba a dejar así, que no podía. ¿Qué no podía qué cosa? Sonreí con sorna, soltando una risa ronca y con tinte sarcástico que se vio cortada de repente por sus manos en mis hombros, intentando buscar mis ojos. ¡Gracias cabello bendito! La camisa me fue arrebatada de las manos y antes de que pudiera sonreír a modo de triunfo, me encontré con la misma encima de mí, otra vez. Sin embargo, sentí la bilis del pánico reptarme por todo el tubo traqueal en cuanto adiviné lo que haría. Ah, no señor… Mi boca se puso más seca de lo que ya estaba y sentí un vacío en el estómago antes de despedirme de la firmeza del piso. Cerré los ojos con fuerza y temblé de nuevo, pero no fue de frío. La cabeza me comenzó a dar más vueltas y solté un jadeo de pánico puro, intentando que mis manos no se aferraran a sus hombros, con una fuerza que no sentía.

Mi respiración se aceleró, casi rayando en la hiperventilación y me entraron ganas de golpearle. –¡NO ME CARGUES! –reproché a gritos, pero lejos del común de los mismos, éstos eran de miedo y terror. Odio cualquier cosa relacionada a mi peso o figura, detesto que saquen el tema a colación, porque si bien mis estándares mentales no están para nada bien, el que desbalanceen aún más esa parte de mí, no es bueno. Intenté sacudirme para que me soltara; prefería mil veces dar de bruces con todo y mis huesos en el suelo, a riesgo de romperme como mínimo unos cuantos, a seguir en sus brazos. Me aterra. Sin embargo, aún antes de que mis movimientos se tornaran molestos, me depositó en una especie de cama que hizo que frunciera más el ceño.

Calmé mi respiración a como pude, incorporándome en cuanto Kaworu dejó salir una cosa que denominé “Sentencia de Neurosis”. –Porque sí no es una respuesta –solté de golpe, sentándome sobre la superficie blanda, sonrojándome de vergüenza y enojo. –Porque sí no es algo simple y no me queda claro –susurré, sintiendo que mi voz temblaba, pero no era de frío. Era de otra cosa. La mayoría de la gente no sabe que hay ciertas palabras que son tabú para mí, que JAMÁS deben mencionarse en mi presencia, pero ahí estaba de nuevo mi léxico codificado: La gente no sabe eso de mi historia. De lo que me duele hasta llevarme a la pureza de la locura en todas sus gamas, blanquirrojas, antropomorfas, destellantes y álgidas. Llevé ambas manos a mi cara, restregándolas contra estas, sintiendo brotar la ira de nuevo. Insanamente, apoderándose de mis poros y mi cuerpo y mis delirios. –Porque sí es una mentira… –continué, quitándome la camisa y aventándosela a la cara, apretando mis mandíbulas debido a la intensidad de mi furia, empujándolo cuando intentó ponerme las sábanas encima.

¡No soy alguien frágil! –grité, quizá más para mí mismo que para él, importándome un pepino si en ese momento mi cuerpo quería descansar. Yo no. Y entre lo que quiere mi cuerpo y lo que quiero yo, hay un hondo abismo insalvable. –¿Además, qué puta madre te importa lo que me pase? –respiré fuerte de nuevo, bajándome de la cama de un salto y torciéndome el pie en el proceso, pero era tanta mi crisis que no sentí el dolor en ese punto. Entonces temblé otra vez, pero de tanto que estaba sintiendo. Tomé lo que fungía de cama y comencé a deshacerla, lastimándome más la mano rota en el proceso, con la furia impresa en la cara, mientras descendían lágrimas por ésta. Comencé agolpear el colchón con toda mi fuerza, que en ese instante era muy poca, por no decir, lamentable. Sin embargo, sentía que alguien debía pagar por todo lo que estaba destrozándome en ese instante. Caminé con torpeza hasta la bandeja de materiales metálicos y tomé una cosa picuda, que no me preocupé por saber qué era, sólo quería…¿quería qué?

No fue sino hasta que tuve el relleno del colchón frente a mí, que paré. Con gotas de sudor resbalando por mi cuerpo frío, mientras respiraba agitadamente, como si hubiera corrido un maratón de miles de metros. Me sorprendí de no recordar cómo había hecho ese desorden a la cama, pero entonces me asaltó otra ola de loca furia y corrí contra la pared, gritando. Mi cara se estampó contra la misma, provocándome un rebote que me mandó al suelo de un sentón bastante duro. No solté lo que tenía en mi mano, me quedé por espacio de un segundo mirando la pared, hasta que me empecé a reír por la simple gloria de no supe qué. Me acosté entonces en el suelo, con los brazos extendidos, sin dejar de reír. –”No lo hagas…” –dijo una voz dentro de mí que sonaba como sonó alguna vez Papá. La sangre de mi nariz comenzó a resbalar por mi mejilla derecha y contuve la respiración, calmándome de repente.

Lo que nadie me diría es que había terminado clavándome en el estómago lo que había tomado de la bandeja metálica al chocar con la pared y que me estaba desangrando. Sin embargo, yo me sentía bien, en calma. Mi respiración había conseguido normalizarse y yo…yo había conseguido escucharle una vez más…
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Re: Si estoy cerca de ti

Mensaje por Kaworu Nagisa el Mar Oct 25, 2011 11:25 pm

Sus gritos le fueron indiferentes... Cuántas veces le habían gritado ya? Muchas... Cuántas veces le habían dicho que era un estorbo? Que no servía? Que era raro? Que era lindo? Nunca le importó, ningún grito en toda su vida, ni siquiera de muchos lunáticos que intentaron matarlo para robar u otras cosas. Los de Minos le fueron indiferentes y por ende no se alejó ni se sintió temeroso.

Sin embargo nunca se esperó que Minos se pusiera como loco y se lastimara a si mismo. Vio la cama siendo destrozada por él mismo... Patético, pensó. La ira era tanta, el abandono, el frío, lo que estuviera sintiendo Minos era lo suficientemente grande y más fuerte que él. Suspiró. Sin embargo agrandó levemente los ojos cuando se estampó contra la pared y se fijó que la cosa puntiaguda se había adentrado en su estómago - Minos - Dijo su nombre fuertemente y se acercó a él otra vez, agachándose - Mierda... - Sacó el objeto puntiagudo y lo lanzó lejos. Había llevado su camisa para enrollarla y empezar a presionar en la herida. Había demasiada sangre, le gustaba, pero no podía dejar a Minos mucho menos ahora. Presionó la herida hasta que ésta dejó de sangrar y, arrancando de su camisa una parte limpia, volvió a limpiar la zona herida. Rompió otra tela de la cama para poder vendar la herida. Ese idiota deseaba matarse en serio? O sólo estaba desesperado por sentir algo? Lo miró de nuevo - Tranquilizate, vale? Me alejaré - Habló tranquilamente para pararse y alejarse de donde Minos estaba. Se recargó contra uno de los muros de la sala. Como ya dijo, no podía dejar a Minos así. Al menos quería asegurarse de que estuviera bien... La razón por la cual no contestó la pregunta del por qué se preocupaba por él era porque Minos simplemente no podría entenderla. Y si se la dijera se volvería hacer daño. Le importaba? No... Hacía eso por satisfacción propia? No... Entonces? Pues porque si. Ayudaba a la gente porque quería y punto final. Si recibía odio o cariño a cambio le era totalmente indiferente. En esta ocasión recibió "odio" quizá y aun así poco le importó. Dejo la camisa allí, al lado de Minos porque olvidó recogerla. Se acercó de nuevo a buscarla...
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Re: Si estoy cerca de ti

Mensaje por Minos el Miér Oct 26, 2011 5:09 am

Una especie de calma se apoderó de mí, al mismo tiempo que de mi garganta salían gemidos de placer. De la clase de placer que consigue el cuerpo al estarse en paz y dejar de arremolinarse en los ecos de la angustia. Como si sólo estuviera a punto de irme a dormir, sólo eso. Mis manos se quedaron quietas, sobre mi abdomen, sin importarme demasiado en ese momento si se me marcaban o no los huesos de la cadera. Solté un suspiro calmado y sonreí con pacificidad y una extraña mueca de felicidad se dibujó en mis labios.

Entonces parpadeé con sorpresa cuando un rostro conocido se me presentó ante mis ojos, mirándome de esa forma que me hacía querer ser uno con el suelo. –Lo…siento… –dije con voz pastosa, sintiendo húmedos los ojos por las lágrimas que caían. –No quería hacerlo, yo… –hipé un poco, apretando la mirada en cuanto la voz conocida del único hombre que me ha hecho amarlo hasta niveles indescriptibles, retumbó en mi cabeza. –Quería tenerte una vez…más… –me disculpé, como si fuera un niño al que han regañado. –No… no de esa forma –corregí apresurado, temeroso de ofenderle. –Es que ahora que te has ido es tan difícil todo… –terminé por decir, moviendo la cabeza hacia la derecha, notando a alguien que tocaba el cuerpo de otra persona. ¿Por qué lo hacía con tanto énfasis? Observé que limpiaba lo que parecía ser una herida grave y me pregunté en qué condiciones estaría ese muchacho que estaba a mi lado, con la mirada perdida y siendo atendido por ese otro chico. Suspiré con calma y me enderecé, sin dejar de mirar el cuadro que estaba a mi lado.

Una parte de mí sentía pena por el muchacho lastimado, pero no dejé que mi rostro lo evidenciara. Eso de involucrarme sentimentalmente con alguien está vetado, suficiente tengo con todo lo que me duele para poder soportar el de alguien más. No, ni en mí… El muchacho pareció decirle algo porque se alejó, después de haber tomado algo de una cama destrozada y haberle hecho una especie de vendaje. Lo observé todo el camino que duraron sus acciones, sin embargo, cuando regresó, el chico que estaba en el suelo con bastante sangre encima, ya no estaba. Sonreí con fuerza, ¿otra vez sufría esas alucinaciones? Me desordené la cabeza, recibiendo a cambio cabellos míos enredándose en mis dedos, atribuibles a mis acciones. –¿Era importante para ti? –pregunté con cierto aire inocente, sin querer involucrarme demasiado con el chico que tenía frente a mí. –El muchacho herido, el que vendaste. –dije por si él también lo olvidaba. Me quedé sentado en mi posición, ladeando un poco la cabeza, pero sin dejar de sonreír con suavidad. –Se veía un poco mal –continué, levantándome de mi lugar y caminando hasta él, con pasos calmados. –¿Te has perdido? –cuestioné, sin dejar de mirarle, ya que de pronto lo encontré curioso. Su actitud, quiero decir.

Un dolor de cabeza me remitió de repente y terminé sentándome a su lado, extendiéndole mi diestra –Me llamo Minos –dije con una linda sonrisa, acomodándome el cabello en la oreja derecha, sintiendo una extraña sensación ante ello. Le resté importancia, esperando a que él se presentara. –Hace un lindo día, ¿no crees? –dije otra vez, sonrojándome por caer en cuenta que estaba hablando demasiado, así que terminé riendo. –Oh, lo siento si hablo mucho –me disculpé, alzándome un poco de hombros y mordiendo mi labio inferior, sintiéndome feliz, ya que hacía tiempo que no conversaba con nadie.
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